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¿Por qué a las empresas les cuesta cambiar?

Evolución. Primera computadora de Apple, 1976.

En tiempos de grandes transformaciones, e incluso recesiones económicas, lo único que va a cambiar las cosas es cambiar las cosas.  Esto muchas veces resulta difícil de entender para quiénes están acostumbrados a defender el statu quo pero cambiar es la mejor opción.  Incluso el statu quo se modela y redefine a medida que se avanza. La cultura está cambiando más rápido que nunca y se hace imprescindible adaptarnos al entorno para sobrevivir. 


Nada de esto es nuevo, Darwin allá por 1859, en su capítulo quinto del libro El Origen de las Especies, dijo: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”.  Entonces si esto ya lo sabemos, ¿Por qué les cuesta tanto a las empresas de moda cambiar cuando es evidente que el mundo se está reconfigurando y quiénes no se adapten van a desaparecer?  No es un tema simple y las barreras de reacción al cambio tienen varias razones en las compañías:


Percepción.  Si ni siquiera entendemos que tenemos un problema ¿Por qué deberíamos reaccionar? Por ejemplo, las nuevas tecnologías que surgen y que hoy no parecen peligrosas para nuestro negocio, pero rápidamente mejoran, se hacen masivas y allí comienzan a ser una verdadera amenaza. El problema de la percepción radica, principalmente, en que no sabemos que nos estamos quedando atrasados en todo.

Conocimiento.  ¿Sabemos realmente qué hacer? ¿Sabemos a qué nos enfrentamos? Necesitamos entender cuál es el nuevo sistema que debemos adoptar. El problema del conocimiento es que sabemos que estamos atrasados pero no sabemos por dónde empezar ni qué hacer al respecto.

Motivación.  ¿Realmente queremos cambiar? Esto significa preguntarnos si queremos pagar los costos de esos cambios como despedir gente o tener que cambiar la cultura de la empresa. También pensar en la motivación: los empleados, incluso, pueden llegar a perder su identidad por un cambio cultural grande. ¿Tenemos los incentivos correctos? ¿Tenemos la motivación para cambiar realmente? Esto es un tema de liderazgo principalmente, podemos saber qué hay que hacer pero no lo hacemos. El Problema de la motivación es que podemos saber qué deberíamos hacer, pero nos parece muy engorroso y por eso nos quedamos donde estamos. Cada vez más estancados vamos perdiendo competitividad en dosis pequeñas sin darnos cuenta hasta que un día nos encontramos fuera del mercado.

Coordinación o capacidad  ¿Tenemos realmente la capacidad de llevar a cabo todos estos cambios que tenemos que hacer? Porque, probablemente, este sea un cambio sistémico; no son sólo una o dos prácticas que tenemos que adoptar, hay un sistema completamente nuevo que debemos incorporar (un nuevo sistema de pensamiento). ¿Entendemos cómo necesitamos coordinar todo para hacer realidad estos cambios? ¿Tenemos la capacidad y coordinación necesaria para lograrlo? El problema de capacidad o de coordinación es que sabemos qué hacer y queremos hacerlo pero no podemos organizarnos, ponernos al frente y liderar ese cambio.

Cuando las empresas no reaccionan al cambio, seguramente se encuentren entre las razones dos o más de estas barreras. Si no estamos satisfechos con lo que tenemos como negocio ¿qué cambios radicales estaríamos dispuestos a hacer para modificar lo que está sucediendo? Tal vez no muchos. Pero eso no significa que no podamos empezar ahora. La mejor manera de evitar errores es decidir regularmente (en un momento de tranquilidad, no de pánico) qué hacer y dónde hacerlo. Con la intención correcta y el asesoramiento adecuado. 

Última computadora de Apple, 2022 Mirando la evolución de Apple. ¿Cuánto cambiaron las empresas de moda desde hace 40 años hasta ahora? Casi nada en relación al cambio social y tecnológico que hubo en este tiempo. Es momento de salir de la inercia y tomar acción.

Daniela De Sousa Mendes